Cómo limpiar las orejas de tu perro y con qué frecuencia hacerlo

La limpieza de las orejas de tu perro es una parte importante de su higiene. También ayudará a que tu mascota se sienta más cómoda, ya que ellas no pueden alcanzar fácilmente el interior de sus orejas.

Los canales del oído del perro son muy profundos, por lo que cuando el material se atasca en el interior, puede ser difícil para el oído de un perro expulsar el irritante sin ayuda externa. ¡Ahí es donde entras tú! Con ayuda de este post sabrás cómo limpiar las orejas de tu perro y con qué frecuencia ess recomendable que lo hagas.

Aprende cómo hacer limpiar las orejas a tu perro

Limpiar las orejas de tu perro no requiere de ningún equipo especial, profesional o extremadamente costoso. Todo lo que necesitas es un líquido especial limpiador de orejas de perros y bolas de algodón. En caso de que no puedas adquirir el líquido, puedes optar por usar alcohol o agua desinfectante, siempre que diluyas cualquiera de estas soluciones en gran cantidad de agua, para que así no resulten fuertes o irritantes para el canal auditivo de tu perro.

No utilices cotonetes (Q-Tips, palitos de algodón, etc.) porque, al igual que con las personas, si los usas con demasiada presión existe el riesgo de perforar el tímpano o causar un traumatismo en el canal auditivo.

Es recomendable que limpies las orejas de tu perro justo después de bañarlo, para que haya menos posibilidades de que la suciedad y el polvo vuelvan a entrar en sus orejas por sus patas o su cabeza. Y si no puedes darle un baño de cuerpo completo, asegúrate de limpiar alrededor de las orejas antes de limpiar dentro.

Una vez que hayas limpiado el área alrededor de la oreja, es hora de limpiar el oído interno:

  1. Sé muy gentil, no querrás dañar sus oídos que ya de por sí son frágiles.
  2. No apliques el líquido de limpieza con una botella, es mejor que uses una cucharita para verter la solución lentamente.
  3. Coloca suficiente líquido en el canal auditivo (suficiente para llenarlo, pero sin desbordar el canal).
  4. Masajea suavemente la base de la oreja del perro durante 10 a 30 segundos a medida que la solución gotea en el canal auditivo.

Es posible que escuches un sonido de «aplastamiento» a medida que la solución rompe los escombros dentro del canal. Esto no debería lastimar a tu perro, pero si lo hace lo mejor es que te detengas. Si tu perro presenta molestias después de la limpieza no dudes en llevarlo al veterinario.

Ahora bien, una vez que hayas terminado de masajear las orejas de tu perro, dá un paso atrás y permite que tu perro sacuda la cabeza. Esto llevará la acumulación de cera desde el interior a la superficie de su canal auditivo.

Después deberás sujetarle la cabeza y mantener la oreja abierta, toma tus bolitas de algodón, mételas un poco dentro del oído y luego retíralas suavemente del canal, haciendo un poco de presión en las paredes. Si tienes un perro de raza pequeña, es posible que tengas que usar la mitad de una bola de algodón, porque puede que no encaje una entera.

¿Con qué frecuencia debes limpiar las orejas de tu perro?

frecuencia limpiar orejas perro

La limpieza regular de las orejas de tu perro ayuda a evitar las infecciones de oído y la acumulación de cera, que pueden terminar enfermando a tu consentido. Si dejas este aspecto de lado tu perro podría ser más susceptible a las infecciones crónicas de oído y a la pérdida de audición.

Los veterinarios recomiendan que limpiemos las orejas de nuestros perros una vez al mes, aunque dependiendo de la raza es posible que necesites limpiarlas con más frecuencia. Así mismo, ten cuidado de no limpiar en exceso, ya que puedes terminar irritándolos.

También hay algunas razas de perros que no necesitan que les limpien las orejas. Sin embargo, como se mencionó anteriormente, algunas razas pueden necesitar limpiezas más frecuentes, especialmente los perros que nadan o regularmente se mojan las orejas.

Finalmente, una vez al mes es un buen promedio, pero es mejor preguntarle a tu veterinario si la raza de tu perro requiere más o menos.

Si notas un olor o secreción en los oídos de tu perro, limpialos de inmediato para que no se convierta en una infección. Si la oreja está roja, inflamada o con dolor, no la limpies tú mismo, lo mejor en este caso será llevarlo a tu mascota al veterinario tan pronto como sea posible.

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