Una vez más, las emisiones de CO2 alcanzarán un nuevo récord en 2019

Hace justo un año escribíamos sobre cómo alcanzaríamos un muy mal récord en el 2018 producto de las emisiones de CO2, pues bien este año lo hicimos de nuevo y peor. Mientras las emisiones de quema de carbón disminuyen, las de otros combustibles fósiles continúan aumentando.

Las emisiones globales de dióxido carbono producto de la quema de combustibles fósiles alcanzarán otro récord este año, según un nuevo estudio, a pesar del creciente uso de recursos renovables como la energía solar.

Hablemos sobre este mal récord relacionado con las emisiones de CO2

A pesar de las décadas de advertencias de los científicos sobre los peligros del cambio climático, el mundo está en camino de alcanzar un nuevo récord para las emisiones de dióxido de carbono que contribuyen con el calentamiento global.

Para fines de año, los combustibles fósiles habrán inundado la atmósfera con aproximadamente 36.8 mil millones de toneladas métricas de CO2 en 2019, en comparación con 36.57 mil millones de toneladas en 2018, según los datos de emisiones mensuales reportados y estimados para diferentes regiones. Y el uso creciente de petróleo y gas natural significa que esos niveles de emisiones probablemente seguirán aumentando, según predijeron unos investigadores el 4 de diciembre en Cartas de Investigación Ambiental.

Puedes leer el estudio en inglés aquí.

Los sospechosos de siempre

Las emisiones totales de dióxido de carbono siguen aumentando a nivel mundial debido al uso de combustibles fósiles, así como también gracias a la fabricación y quema de cemento y la quema controlada de gas durante la extracción de petróleo. La liberación de CO2 del carbón se está reduciendo, pero «los aumentos en el uso de gas natural y petróleo están más que compensando las emisiones de una industria del carbón en declive», comentó el científico ambiental Rob Jackson de la Universidad de Stanford en el estudio antes mencionado.

Muchos países están aprovechando las energías renovables. Solo en los Estados Unidos, la generación de energía eólica aumentó aproximadamente un 8 por ciento en 2019 desde 2018, mientras que la energía solar aumentó un 11 por ciento. Pero esa tendencia no ha sido suficiente para detener las emisiones globales que están impulsando el cambio climático, derritiendo los casquetes polares y acelerando los huracanes.

Jackson comentaba en el estudio que la mayoría de las energías renovables que se están construyendo hoy en día no están desplazando el uso del carbón y otros combustibles fósiles; solo están agregando nueva energía. En otro artículo publicado el 4 de diciembre en Nature Climate Change, Jackson y sus colegas abogan por políticas climáticas mundiales que reduzcan directamente el uso de combustibles fósiles, como retirar las centrales eléctricas de carbón y desplegar tecnología que extraiga el carbono de la atmósfera.

Puedes leer el artículo completo en inglés aquí.

Veamos un poco los números

«El carbón es el único combustible fósil que ha mostrado un indicio de disminución», dice Jackson. El uso global de carbón ha disminuido ligeramente, un 0,9 por ciento en 2019, con una caída del 10,5 por ciento en los Estados Unidos y una disminución del 10 por ciento en la Unión Europea, estima su equipo. Pero el uso global de gas natural y petróleo aumentó 2.6 por ciento y 0.9 por ciento respectivamente, cancelando el beneficio del declive marginal del carbón.

Las emisiones de CO2 siguen aumentando en China, India y gran parte del mundo en desarrollo, pero las emisiones de EE. UU. y Europa disminuyeron en aproximadamente un 1,7 por ciento. Lo cual podemos tomar como es prometedor, pero, de acuerdo a Jackson, Estados Unidos está usando más de lo necesario en cuanto a combustibles fósiles. En 2018, el ciudadano global promedio generó alrededor de 4.8 toneladas métricas de emisiones de CO2; de manera que, el estadounidense promedio fue responsable de 16.6 toneladas de CO2.

Deja un comentario

Volver arriba
A %d blogueros les gusta esto: